miércoles 6 de febrero de 2008

Reírse de todo alarga la vida

La risoterapia se está extendiendo por Estados Unidos y algunos países de la Europa Central. Los pacientes, generalmente depresivos, se juntan en una sala y se descojonan de todo a mandíbula batiente. Se ha demostrado que una sesión de carcajadas disminuye los niveles de colesterol hasta tal punto que pueden cambiar los resultados de una analítica.

La risa produce una activación cerebral que aumenta la liberación de neurotransmisores que dan lugar a una sensación placentera y sedante. Esta terapia está especialmente indicada para los depresivos porque éstos tienen unos niveles muy bajos de serotonina y dopamina, sustancias cerebrales que con la carcajada aumentan mejorando el estado general tanto físico como psíquico del enfermo. También se han constatado mejoras en patologías del sistema inmunológico. En España, este concepto de la salud simpática lo introdujo el grupo Tricicle, que hasta fechas muy recientes tenía un espectáculo en el teatro Gran Vía, de Madrid, que abundaba, precisamente, en los beneficios de la risoterapia.